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En este vídeo intentamos aproximarnos a lo que podríamos catalogar como relaciones afectivas de calidad, tanto las que se dan en el vínculo matrimonial, como aquellas que se consolidan en un noviazgo o en pareja de hecho. Analizamos el mito de la media naranja como una realidad que no describe ni ayuda a aproximarse a unas relaciones de parejas sanas. Tampoco la industria Disney coopera en afrontar con decisión y realidad la vida de pareja: no somos príncipes ni princesas y es poco probable, que tú princesa, sentada y anclada en tu castillo, vayas a recibir la visita de un príncipe, catalogado como perfecto, que venga a arreglar tu vida.


La vida de pareja no tiene sentido si esperamos que sea el otr@ sea quien nos haga más completos. Tu vida, per se, ya es completa y tiene sentido, y en la relación con los demás, se enriquece, pero no se crea; se complementa, pero no se completa. Cuando olvidamos algunas de estas premisas, podemos a acabar en problemas de dependencia afectiva, y sobre todo, exigiéndole a nuestra pareja, que nos complete y sea como deseamos ser nosotros mismos.


Saber escuchar y comprender a la otra persona, pedir perdón frecuentemente y saber perdonar, ser libres juntos y por separado..., en fin, crear un ambiente en el que si la pareja fluye y de ella salen hijos, que estos puedan crecer con un apego sano y seguro, porque sus progenitores tienen un apego seguro entre ellos.



 
 
 

¿Qué me quita la paz día a día? ¿Quién soy? ¿Me acepto como soy? ¿Acepto a los demás tal y como son? Podemos pasarnos la vida revelándonos contra aquello que tenemos en nosotros o en nuestra realidad, y al final, acabar agotados de nosotros y del mundo que tenemos. La aceptación de la realidad existente en tu vida, es el primer paso para el crecimiento personal, la superación y la mejora de tu vida. Acepta aquello que duele, aquello que "desencaja" tu vida o aquello que te está haciendo sufrir. Acéptalo. Déjalo estar. No con resignación, sino con la alegría de saber que esto que estás viviendo, que esto que identificas como error o defecto, tiene un sentido, te está haciendo crecer, madurar, mejorar.


El sentido del dolor en la vida humana, ha sido una de las grandes cuestiones en el ser humano, que según la perspectiva desde la que se aborde, puede ayudar al hombre a crecer e identificarse con su ideal de humanidad, o a rechazar su realidad y sumirse en un estado ansioso depresivo por encontrar una realidad no aceptable por el dolor que supone.

No se promueve la abnegación, ni la resignación ante el dolor o las realidades difíciles de tu existencia, sino la aceptación del dolor como motor de crecimiento y capacidad para engendrar vida nueva.


"Si aceptas que delante de ti hay un muro que no te deja avanzar y no quieres aceptarlo o lo ves como un sinsentido para ti, te paralizarás y lamentarás por la imposibilidad de no avanzar. Si aceptas que el muro está delante, desarrollarás estrategias para bordearlo y poder avanzar, y entonces, quizá comprendas que ese muro no estaba para fastidiarte la vida, sino que cumplía una función. ¿Te imaginas que querías quitarlo y era el pilar de carga de tu casa?".


En este vídeo intentaremos dar sentido y respuesta a estas preguntas y trataremos de comprender el sentido de nuestras heridas emocionales, de 'nuestra historia'.



 
 
 

Psicosalud Pamplona

Dr. David Ramírez Castillo

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